Me había prometido volver a escribir a ful, para terminar con el tema pendiente que tenia de recobrando el valor de la entrega, porque deseaba escribirle unas líneas a la vieja.
Pero aun no puedo, no puedo hablar de ella sin revolcarme en el dolor, ni quiero retroceder a sus últimos días, la vieja nos dejo el 29 de octubre y con su partida una angustia y un vació que se que el tiempo podrá calmar; pero nunca quitar.